Cada plataforma muestra su parte y ninguna el conjunto
Tener cuentas en varios operadores es legítimo y bastante común, y crea un problema de información que nadie resuelve: cada plataforma exhibe únicamente sus propios movimientos, así que el total real solo existe si usted lo arma. Esa consolidación es la única forma de responder cuánto costó la actividad en un año, y también lo que hará falta si alguna vez hay que explicarlo. Se hace con una planilla y cuatro columnas.
Cómo consolidar
Los tres primeros puntos son el procedimiento; el cuarto, el error que lo arruina.
Una fila por operación, con la plataforma como columna
Fecha, plataforma, tipo de operación y monto. Con esas cuatro columnas se puede filtrar y sumar por cualquier criterio, y no hace falta nada más elaborado.
Alimentarla con las exportaciones de cada cuenta
Descargar el historial de cada plataforma y pegar los movimientos en la misma hoja. Si los formatos difieren, conviene normalizar solo esas cuatro columnas y descartar el resto.
Cerrar el período con saldos de inicio y de cierre
Anotar cuánto quedó dentro de cada plataforma en ambos extremos. Sin eso, la diferencia entre lo depositado y lo cobrado no describe bien el año.
El error que arruina el ejercicio
Dejar fuera una cuenta menor porque casi no se usó. Precisamente esos saldos pequeños dispersos son los que después no cuadran y obligan a rehacer todo el cuadro.
Preguntas que llegan seguido
¿Hace falta una herramienta especial?
Una hoja de cálculo cualquiera alcanza y sobra. Cualquier sistema más elaborado tiende a abandonarse, y una planilla abandonada no sirve para nada.
¿Con qué frecuencia conviene actualizarla?
Cada vez que exporte, que puede ser trimestral. Dejarlo todo para fin de año significa lidiar con rangos de historial que quizá ya no estén disponibles.
¿Y si operé también en puntos físicos?
Esas operaciones entran en la misma planilla con la columna de plataforma indicando el canal. La diferencia es que ahí el dato viene de sus propias anotaciones y no de una exportación.